El Equilibrio de Todas las Cosas

Este es un extracto de un dictado de la Amada Madre María dado el 22 de agosto de 1992 y publicado en las Perla de Sabiduría Volumen 35, nº 34 (23 de agosto de 1992)

Amada Madre María

En las horas y semanas que nos esperan, pues, quiero que recordéis que estoy de vuestro lado, asistiéndoos en resolver todo y que lo hagáis tan rápidamente como podáis [eso es] tan apresuradamente como podáis entregarlo y entrar en la grandeza del corazón de ese fuego ardiente de la llama de Jesús, tan velozmente como podáis para pasar vuestros dedos sobre las notas (en especial las notas equivocadas) de vuestra propia psicología y tocar las notas correctas y luego sellar ese acorde de armonía en vuestro ser, para sellarlo, protegerlo y no permitir que sea violado de nuevo en ninguna parte, en ningún momento y por ninguna persona.

¡Mantened lo que habéis recibido! Mantened vuestros ojos abiertos. Mantened vuestro corazón en el amor secreto de la estrella de Venus, de donde muchos de vosotros habéis venido. Preservad la enseñanza, primero al asimilarla y luego al radiarla hacia el mundo entero.

Me dirijo a los que vienen del hemisferio del sur. Me dirijo a aquellos de Centro y Sudamérica. Tenéis una labor grandiosa ante vosotros y muchas almas que contactar. Manteneros firmes en el punto de vuestra humildad. Sed autovaciados y llenados con la presencia de Jesús y de mí misma, amparado por los Dos Testigos, vuestros mensajeros. No os engañéis a vosotros mismos en cuanto a los decretos; puesto que cuando decretáis por vosotros mismos, decretáis por todos aquellos a quienes estáis atados kármicamente, y en el dharma de la séptima raza raíz. Apresuraos, pues, en expandir las enseñanzas, pero siempre mantened la vigilia de mi Corazón.

Me dirijo a vosotros que venís de todas partes del mundo. Siempre y cuando hagáis vuestras devociones a mi Corazón Inmaculado y al Sagrado Corazón de Jesús como la primera acción del día y la principal prioridad, entonces siempre encontraréis la fuerza. Seréis prevenidos por ángeles de cualquier problema que esté descendiendo en vuestro camino, os mantendréis alejados de cualquier daño, y seréis favorecidos por la bendición del Espíritu Santo para prosperar y multiplicar esta Iglesia Universal y Triunfante.

Convertiros en la piedra blanca de esa Iglesia. Sed los cimientos. Que el equilibrio sea recordado. Porque aunque no cumpláis con muchas cosas físicas, podréis comenzar a trazar el Antahkarana* que construís cada día por los rosarios y por los rituales del Áshram. Y cuando punteáis (sus cuerdas) y vuestro corazón mismo se convierta en un instrumento finamente afinado, entonces sabréis que vuestras oraciones han alcanzado a millones gracias al momento acumulado del uso diario del rosario.

Fortaleced vuestro corazón al permitir que se una a ese Antahkarana universal de Luz, y también fortaleced (el Antahkarana). Este contacto con las almas de Luz a través de devociones, transciende lazos kármicos. Os permite equilibrar karma con casi, y digo casi, cualquier persona por medio de servicio universal, y por medio del contacto a diario a cada portador de luz que se convierte en parte de ese Antahkarana puesto que ofrece alguna devoción a Dios.

Me regocijo en los niños pequeños. Me regocijo en el niño de vuestro propio corazón, a quien acuno en este momento para sanar las heridas, transmutar los registros, y recordaros que siempre os he acunado. Hubo algunas experiencias que fueron necesarias, incluso cargas difíciles de sobrellevar que parecían injustas en el momento.

Estáis limpios pero no del todo limpios, puros pero no del todo puros. Y en años anteriores habéis tenido que sobrellevar adversidades, injurias, insultos y abusos. Aceptadlos como karma, o como pruebas del alma, o como vuestra propia alma ofreciéndose para sobrellevar estas cargas en el cuerpo y estas persecuciones que algunos de vosotros habéis sobrellevado como niños pequeños.

Si queréis sentiros mejor vosotros mismos y en quienes sois, sabiendo que algo de lo que habéis sobrellevado lo hicisteis voluntariamente en el nombre de Cristo, por vuestro amor por él, vuestro amor por mí, y vuestro deseo de sobrellevar parte del peso de la carga planetaria.

Sí, amados, algunos de vosotros fuisteis niños de Cristo. Algunos de vosotros teníais tal Luz y una profunda comprensión en vuestros corazones. Ahora que sois adultos, no perdáis ese sentido de vosotros mismos como el Niño de Cristo. Volved a juntar la inocencia de vuestros tempranos comienzos y la gran sabiduría que presagió vuestra misma llegada. Porque vosotros mismos teníais la sabiduría para saber lo que seríais y lo que se os dijo que sobrellevaríais, lo cual os permitiría entrar en el Sendero y avanzar y ayudar a otros.

¡Que estos anillos en vuestro árbol de la vida crezcan! Que ahora comiencen a crecer simétricamente, como anillos de fuego y mediante el Corazón de Kuan Yin, el corazón de Jesús, conoceréis la gracia y la misericordia, sabéis que estas abundan, y podéis finalmente entregar ese sentido de injusticia puesto que habéis sido la encarnación de la Justicia Divina, al igual que de la injusticia humana y habéis querido, habéis deseado, habéis determinado y aceptado esta vida como el momento en el cual equilibraréis todas las cosas.


* anthakarana [sanscrito, “órgano de sentido interno”] la red de la vida; la red de luz que cubre el Espíritu y la Materia que conecta y da sentido a toda la creación dentro de ella misma y al corazón de Dios.

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