Experimentad el amor de la Presencia YO SOY

Este extracto de la Presencia YO SOY es del dictado de la víspera de Año Nuevo de El Morya publicado en las Perlas de la Sabiduría de 1986 Vol. 29 No. 80


Deseamos haceros como nosotros, no que dependáis de nosotros. Deseamos que sepáis que, en ese estado de transición a través de la octava física, necesitáis nuestra intercesión y amorosamente os la damos. Y así lo hace la Mensajera. Pero es para un propósito. Es para la preparación de vuestro trabajo en solitario. Es para la preparación de un contacto instantáneo con la Amada.

Grafica de Tu Yo Divino, figure 8Hablo de la Amada, la Poderosa Presencia YO SOY, y os digo, si no tenéis la experiencia de primera mano del Amor intenso, profundo y todo envolvente de la Presencia, la calidez, la alegría, la comunión, la intimidad, el sentido de bienestar, el autoconocimiento de que estáis eternamente protegidos en vuestra Presencia YO SOY, que aunque os metáis en problemas, aunque descendáis al plano astral en o fuera del cuerpo, en vida o muerte para equilibrar una antigua cuenta, allí, dondequiera que estéis, no podéis huir de vuestra Presencia pues con nuestra ayuda habéis hecho el contacto.

Deseo deciros, amados, y lo haré en el primer curso de las catorce semanas conmigo, ¡que la meditación sobre la Presencia, los decretos a la Presencia, reflexionar y pensar en la Presencia, amar a esta Persona del Padre, es la necesidad más apremiante!

Veis la Gráfica, hacéis el decreto del tubo de Luz, invocáis a la Amada, pero algo os ha impedido el profundo deseo de conocer esa Presencia “cara a cara” y buscarla con el fuego ardiente de una intensidad que viene del autoconocimiento de que “mientras estoy separado de mi Dios, estoy en el más grave peligro en este continuo de tiempo-espacio donde me encuentro”.

Así que hago la pregunta: ¿Cuántos pueden a voluntad hacer contacto con la Presencia que viene como un sentimiento de Amor descendente, un sentimiento tan poderoso que excluye cualquier otra percepción del planeta? Amados, esto puede ser vuestro, pero debéis dejar de hablar, dejar de buscar demasiados intercambios con los demás. Que los que están en los valles del mundo, cesen, por tanto, de ver tanta televisión, de tener tanto contacto de veinticuatro horas al día con cosas externas que quitan vuestra atención de la Presencia y os preocupan, pues tener tal preocupación excesiva os vuelve incapaces de movilizar vuestras fuerzas para derrotar toda la confusión del maya que está ante vosotros, todo el enredo de la ilusión.

Por un momento, cada día, debéis ascender al corazón de esta Presencia solo para conocer que ese amor, que fue, que siempre ha sido y que siempre será, es mayor que todo esto. En ese momento de conocimiento y comunión, amados, está la perspectiva, el justo medio por el cual los decretos ofrecidos y pronunciados no son realizados como Don Quijote golpeando al aire, sino más bien como Vencedores, como el Omnipotente, como la Presencia YO SOY que en ese momento ha descendido a vuestro templo. Un momento en los brazos de la Presencia, ¡y toda vuestra vida cambiará! Toda vuestra vida estará, entonces, en la gran maestría de la Presencia del Amor.