Proclamación Navideña del Nuevo Nacimiento

Celebramos la época de Navidad y de Año Nuevo con el extracto de una Perla de Sabiduría® vol. 25 No. 2, 10 de enero de 1982.

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Christmas angels at dawn

Que salga la luz ahora ¡la luz despreocupada! Que descienda en el aire puro de la conciencia purificada y de corazones conmovidos por la Palabra para acercarse al corazón de Jesucristo.

En esta hora del renacimiento, se abre la puerta de la oportunidad en grande; para entrar en el corazón del Salvador y sentir que el corazón se llena de luz, la luz incomparable de nuestro Alfa en su regalo navideño para los corazones alrededor del mundo, que alcanzarán al Padre por medio del Hijo, y sabrán que él vive y que nuestro Dios es el fuego consumidor de la Misa Crística eterna celebrada cada día de vuestra vida, amados corazones, incluso en vuestro corazón.

¡Vuestra madre y vuestro propio Ser Crístico recuerdan muy bien; el momento del despertar, recuerdan la hora y el momento cuando se detecta la vida dentro del vientre y la hora cuando el aliento del Espíritu Santo se toma y el templo de la Palabra viva se convierte en el templo del Espíritu Santo! ¡Ni Dios Padre ni los ángeles santos pueden olvidar vuestro nacimiento, oh Salvador vivo!

¡Oh Salvador vivo del mundo, oh Cristo de cada uno, sabed que habéis venido y que yo, Palas Atenea, celebro la misión de la verdad Santa por medio de la Palabra encarnada! Vengo para recoger para mí misma, a las almas de luz, para cargaros en mis brazos como la madre de la verdad y llenaros una vez más con la luz santa de vuestro nacimiento.

La hora de la página sin escribir, es la hora de vuestro nacimiento. No os angustiéis por lo mal escrito sobre las oportunidades de la vida. Este es el momento cuando el Guardián de los Pergaminos tomará el papiro de la vida y lo enrollará y lo quemará. Es el momento del renacimiento.

Permitid la santidad de la noche buena de la Misa Crística en este año de celebración del nacimiento de Cristo y, de su mensajero, permitidlo. Que se celebre como el momento de la verdad de vuestro propio renacimiento; el empezar una vida nueva.

Pensad sobre ello amados corazones — no es necesario desear renacer en otra vida o, circunstancia, no es necesario desear otra oportunidad para volver a empezar de nuevo. Pues esta es una dispensación, esta es la proclamación que leo. Pues estoy parada en el gran salón de los Señores del Karma y leo el registro de la verdad, el plan divino de Dios Todopoderoso, y ciertas enseñanzas sobre la verdad que ser revelaran poco a poco, según lo permita la gran ley.

En primer lugar, empecemos con esta espléndida oportunidad de estar de nuevo en el punto de la iniciación y el origen de la vida, y allí en ese punto, reconocer que el descenso ocurre en la conciencia plena y despierta en un alma lista y un alma madura que desciende con el fíat: ¡He aquí, he venido a cumplir tu voluntad, Oh Dios!

No necesitáis eliminar la experiencia obtenida. Solamente necesitáis saber que, en el momento de vuestro nacimiento, sois la plenitud del Cristo vivo. Por lo tanto, nada se pierde. Todo está listo. Todo está listo para proceder.

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Es una proclamación navideña del nuevo nacimiento, es un informe de los Señores del Karma que expresa la preocupación de Alfa para que todos sus hijos puedan comprender su propia posición para sostener la línea de la luz.

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La oración perpetua de los justos lograrán mucho, pero la oración debe ser dada y dada como una corriente continua: ¡un rio de luz, un rio de amor, un rio que fluye, un rio que se mueve! Este es el mensaje de la Virgen de Guadalupe. Esta palabra, Guadalupe, se refiere al rio de luz que fluye, la luz descendiente de la Presencia YO SOY y la luz ascendente de la llama de la ascensión.

La Virgen de Guadalupe vino para proclamar la proclamación del nacimiento virgen de cada hijo de Dios, del patrocinio divino de la Madre de toda la gente de la Tierra, y de la dispensación de la era de Acuario del sendero individual de la ascensión, por medio del flujo del rio de luz, del amor que fluye perpetuamente del corazón de la Madre. Con ternura, con ternura vienen los santos de Dios.

Nuestra vista está sobre el Retiro Interno y su potencial y su posibilidad como un foco de luz y un lugar donde muchos se reúnan para formar un imán para todo el cuerpo planetario.

¡Preparaos entonces, para avanzar una vez más en la hora de la Misa Crística, para realizar las obras de Dios mientras hay luz en este año venidero, de nuevos desafíos, y nuevas victorias!


Lo anterior es un extracto de una Perla de Sabiduría® vol. 25 No. 2, 10 de enero de 1982, por la maestra ascendida Palas Atenea.

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