Discurso del día de la Ascensión de Lanello de 1976, Parte 1

Mark Prophet at desk¡Cómo los vientos suaves del Espíritu hacen volar la fragancia de nuestro amor! Y cómo la fragancia de las violetas transporta el alma a las octavas superiores, a los planos superiores de conciencia, donde se extiende una mano. Es la mano de un amigo tomando la mano de un amigo. ¡Nosotros abarcamos las octavas! Venimos, estamos aquí, al alcance de la mano, tan cerca como el latido del corazón del pájaro de la vida.

YO SOY Lanello, recorriendo los ciclos de una victoria sobrecogedora, trazando rumbos que un día seguiréis. Vengo con un ojo puesto en vuestra alma, en vuestro potencial del alma, y en vuestra victoria. Vengo en el ojo de Dios para ver, para ver la ecuación de la vida, la muerte, la verdad y el error aquí en Terra. Y, tal como las arenas movedizas de la vida se mueven con el viento suave,  así el cociente de luz y oscuridad está cambiando diariamente.

Desde la hora de mi ascensión hasta este momento, veo la progresión de los ciclos. Veo las victorias de la luz. Veo la retirada del cuerpo planetario de la amenaza de ciertos caídos. ¿Cómo podría dejar a mis hijos, a mis niños, en una tierra peligrosa, en un mundo peligroso? He alistado a las legiones de K-17 y de Miguel para que defiendan a la Mujer y su semilla, y a todos los hijos e hijas de Dios que avanzan hacia el centro de la llama. Hemos estado, tal como os podéis imaginar, muy ocupados. Y vosotros también lo habéis estado concibiendo los medios para vencer a los caídos y acercar a los niños a la enseñanza del Buda y la Madre.

Percibimos, entonces, que la luz se expande y que hay áreas donde el error continúa incontrolado, principalmente porque sigue sin exponerse, ya que la atención de los Guardianes de la Llama no se ha concentrado en ciertos males que están acechando al cuerpo planetario. Y, por lo tanto, os animo con un nuevo ímpetu del renacimiento en la llama de la ascensión, que hoy conmemoramos, a que vosotros y yo, trabajando juntos, nos concentremos en áreas de oscuridad en el tiempo y el espacio, tal como lo conocéis, y en el plano astral; que proyectéis conmigo la pureza del ojo omnividente sobre los errores y los terrores que sobrecogen a los pequeñitos, y sobre la oscuridad que confunde a las naciones, que divide a la gente, y que continua permitiendo que el Comunismo se propague sin control por toda la Tierra.

¿Forma parte del plan de Dios –de Dios, el Gran Dramaturgo, que permite que el mal se vuelva militante por enésima vez antes del amanecer de la luz– para probar la fe, la esperanza y la caridad de aquellos que recorren el sendero de iniciación? ¡Qué grande es el contraste, que grande es la victoria, cuando esta oscuridad es lo más oscuro de la noche, antes del alba! Y luego veis como las almas son fortalecidas en el Espíritu, cuando deben enfrentarse al karma y a los luciferinos y sus conspiraciones, cuando deben enfrentarse y lograr dominar estas fuerzas.

Si todo fuera tomado a la vez, los niños no podrían afilar sus dientes y sus mentes, y obtener las iniciaciones dignas de los hijos e hijas de Dios. ¿Forma parte del plan, entonces, el permitir que el mal se extienda a sí mismo y se expanda a sí mismo para dar oportunidad para la arremetida y el desafío de aquellos que experimentan las iniciaciones que hemos experimentado?

Hago la pregunta. No me propongo contestarla, porque los grandes misterios de Dios deben ser meditados en el corazón y debéis estar dispuestos a explorar las profundidades de la mente de Dios, tal como exploráis las profundidades de vuestro propio subconsciente. Debéis estar dispuestos a tener una fe suprema de que Dios conoce y puede dirigir el sendero de vuestra iniciación, proporcionar el telón de fondo necesario para esta iniciación, y dar a las almas de luz la mayor oportunidad para alcanzar la vida, cuando la muerte los rodea como los pozos más oscuros de la noche astral.

Confiemos en el Señor y en su plan. ¿No es siempre mayor que nuestro propio plan? Y conocer el plan desde el principio es como conocer un cuento de hadas que has oído una y otra vez. ¿Se supone que puedes haberte acostumbrado tanto al cuento de hadas que no tiene el impacto de la primera presentación y la primera narración? Dios no revela el plan total, aunque está grabado en vuestra alma; y si tuvierais  la llave para abrir el destino ardiente, veríais el fin desde el principio. A los iniciados, Dios les da vislumbres diarios del futuro y del pasado, para que el presente puede enriquecerse con una conciencia que los mortales ordinarios no tienen. Y, sin embargo, espera. Espera la apertura de la cortina en el último acto, cuando el héroe y la heroína consumarán la victoria del amor por la eternidad.

Con alegría, entonces, mirad que cada día de hoy y cada día de mañana sean para el descubrimiento de una faceta del plan divino. Pero no exijáis ver más de lo que deberíais ver; porque al verlo, podéis concebir que Dios es un Dios de predestinación, y que vosotros no tenéis que ganar la luz, la gracia. Y, de ese modo, os podéis encontrar deficientes en esta determinación final, este esfuerzo por alcanzar la perfección, esta preparación para el último medio kilómetro de la carrera cuando toda vuestra fortaleza, vuestro aire, vuestro amor y vuestro corazón deben ponerse en el empeño final de lograr la victoria.

¿Y cómo podéis decir que no estáis corriendo este último medio kilómetro a la línea de meta de vuestra ascensión? ¿No es toda esta encarnación este empuje para entrar en el centro? ¿Podéis imaginaros un acercamiento a medias a esta victoria? ¡Aflojáis un momento, y otro cruza la línea antes que vosotros! Todos sois corredores en esta prueba, y yo estoy corriendo con vosotros hasta nuevas metas de logro que también tendréis por delante después de vuestra ascensión.

Corro en la prueba para la salvación de almas en Terra, y veo que los puntos sensibles de la ley y la visión clara del ojo deben penetrar estas condiciones que hasta este momento han desafiado la exposición. ¡Que la verdad penetre hondo! Y que la exposición sea tanto de la mente carnal y de los falsos instructores, como del Cristo y de los Crísticos que vienen a enseñar el camino. ¡Que ningún cinismo domine la exposición de la vulnerabilidad del ser humano!

No es bueno idolatrar a los seres humanos. Aquellos que fueron colocados en pedestales en décadas recientes, son ahora derribados de los pedestales, porque la humanidad no ha elevado al Cristo, sino que ha buscado dotar de inmortalidad a las cualidades humanas. Y estas no pueden durar; siempre tienen los defectos. Podéis señalaros con el dedo, o señalar a cualquiera, y siempre encontráis el defecto humano. ¡Gracias a Dios, porque de ese modo sabéis que tenéis el potencial de ser Dios! Porque Dios no permite que todas las imperfecciones de sus hijos permanezcan dentro para que puedan pavonearse en su orgullo de ser perfectos exteriormente; sino que permite que las marcas de viruela, las cicatrices de la batalla y la disparidad de la mente se manifiesten en el cuerpo, y de ese modo conocéis a los niños de Dios.

Pero el Diablo, el espíritu orgulloso que creó la descendencia, el malvado, la semilla del malvado y su creación robótica –estos fueron creados a partir de una perfecta creación mecanizada. Y la perfección mecánica se encuentra en la superficie, y las imperfecciones mecánicas se encuentran debajo de esta perfección que solo es la superficie de la piel. Por esto, entonces, sabed que los títeres, los títeres de los luciferinos, presentan este standard de idolatría humana por el cual los seres humanos se veneran unos a otros por sus logros de perfección al nivel humano. Dios no se complace y, por lo tanto, permite que los ídolos sean derribados, levantados y derribados una y otra vez, hasta que la humanidad aprenda la susceptibilidad y la vulnerabilidad del ser humano y pueda poner su confianza en el Ser Crístico, en lo real, en la llama, en la matriz y en la eternidad.

No es sabio elevar, incluso a quienes tienen las perfecciones de Dios, cuando estos son elevados desde el punto de vista de lo humano. La humanidad ha fabricado ídolos de figuras políticas y líderes religiosos, incluso de los verdaderos avatares. En todos y en cada uno de los casos, cuando han elevado lo humano y han fallado en aprehender al Cristo y en convertirse en el Cristo, no se han acercado a lo real, aunque hayan prestado atención a los hijos e hijas de Dios.

¡Es la idolatría y la conciencia idolatra que derrumbaremos! No os desaniméis por el fracaso humano.  Este pertenece a la naturaleza de la conciencia humana, sin embargo, debéis de controlarla con la llama en el corazón. No permitáis convertiros en ateos, o cínicos de la vida porque los líderes os han fallado.  ¡Dios nunca os ha fallado! ¡Nunca! Pero Dios ha sido honesto.  Él ha permitido que la verdad de la vida y la muerte, del error humano, sea revelada para que no pongáis vuestra fe en este mundo, o que deseéis sostenerlo como un status quo de limitación.

Al permitir que la imperfección se exhiba, Dios os ha puesto en el proceso de apartaros, apartaros de vosotros mismos, y del amor propio. Y ¡cómo es de fácil amaros a vosotros mismos! Por lo tanto, aprende a odiaros a vosotros mismos, y a amar al Cristo en vosotros.  Aprended a odiar al ser inferior, con todo su orgullo y su vanidad, teniendo en cuenta que, de alguna manera, ganará en el juego de la vida. Solo Dios gana en este juego, pero ¿por qué le toma tanto tiempo a la humanidad aprender que Dios es el vencedor, y aquellos en el equipo vencedor, deben de convertirse en uno con el Vencedor?

¡Que duro, que duro trabajan! Se esfuerzan en perfeccionar lo humano, cuando no se puede perfeccionar. Que se tome como lo que es, un velo transparente, una sustancia, una identidad pasajera, un campo energético para enfocar la realidad de la llama Divina.  Qué lo humano sea, en contraste, para la gran luz de la Divinidad en vosotros, y permitid que esa luz brille tanto en vosotros, que el Señor Dios mismo dará gloria a ese nombre que él ha escrito dentro de vuestro corazón y, que todo hombre observará la labor de Dios y glorificaran a Dios, no al hombre, no al humano, y no al ser inferior.

¿Podéis actuar para que Dios sea santificado? O, ¿actuareis para la atención del ser inferior? Observad, como  Dios ha planeado velos y velos de conciencia.  Y, cuando estéis listos para penetrar el velo, estáis listo para pasar y experimentar, en una presencia muy real, los maestros ascendidos, la Gran Hermandad Blanca, y los retiros.

Oremos en este año de la Victoria de América, para que el águila de Sirio, proyecte el ojo omnividente para la creatividad y la genialidad desde el corazón de Dios, para que florezca y traiga la cultura de la Madre en América.  ¡Qué así sea por la acción del ojo omnividente!  Que se haga mediante el dominio del egoísmo y del amor propio y ese orgullo luciferino, el cual ahora puede ser perforado por la espada de la llama viva, la cual sois, y es el ¡flameante núcleo de vuestro corazón!

Continuó en la segunda parte


Este dictado por el Maestro Ascendido Lanello por medio de la mensajera, Elizabeth Clare Prophet fue publicado como la Perla de Sabiduría®, vol.19 No.18, 2 de mayo de 1976.

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