Orden celestial del Niño

 

Un organismo que incluye legisladores, gobernantes, directores de cultura y ciudadanos que abracen los principios encarnados

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(fecha)

Se le confiere sobre aquellos cuyo nombre esté escrito debajo del título de Defensor

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(Escriba su nombre aquí.  Colóquelo cerca de su escritorio)

Mi firma arriba significa que estoy deseoso de cumplir en mente y corazón con los preceptos sagrados de la Orden del Niño, tomando el tiempo requerido de un minuto diario en contemplación y pensamiento ante los preceptos escritos a continuación, también sometiendo las principales decisiones a estos mismos preceptos.

EN MEMORIA DE SUS PALABRAS

Quien reciba a uno de estos pequeñitos en mi nombre me recibe a mí.  De ellos es el reino del cielo.

Ay de quien dañe a uno de estos pequeñitos.

En cuanto le hagáis a uno de los más pequeñitos de estos, me lo habréis hecho a mí…

Deseo que mi corazón siempre  me haga consciente del pequeñito, quien siempre está afuera en la explanada de tiempo y espacio y quien es afectado por mis decisiones y mis actos.

En conocimiento del hecho que mis actos combinados con los de otros afectan el destino de mi país, la raza humana, y nuestro futuro en común, de todo corazón entro en la promesa contenida abajo, comprendiendo que ya sea que la haga o nó, aún soy totalmente responsable por cada acto.

Por lo tanto, me uno con otros, para que podamos hacer un lazo para el bien, que nuestro propósito común ante Dios, nuestro corazón y mente comunes, hagan brillar un rayo dorado de Luz para establecer la civilización más grande que jamás haya habido en la tierra.

Sabiendo también que si estos principios no se adhieren a ella es posible e inminente que esta gran civilización, como aquella de la antigua Roma y otras, pueda caer, decaer y declinar, por consiguiente, yo debo trabajar por nuestro futuro sin parcialidad.

PROMESA

ANTE EL DIOS del Universo, prometo siempre ser consciente de los intereses de la humanidad, como un Todo, y de todos los que habitan en mi país, en lugar de unos cuantos.

Buscaré el mejor gobierno del pueblo, por el pueblo, y para el pueblo.  Como actúo para los humildes de la humanidad, he actuado hacia los más grandes.

Mis pensamientos siempre serán conscientes del pequeñito del futuro-cada niño pequeño en el que haya el aliento de Vida.  Si alguna vez no puedo actuar en consecuencia, renunciaré mi autoridad sobre los demás.

Al conferir sobre cada defensor del niño del futuro una porción de la sabiduría de Salomón, quien recibió sabiduría de Dios, que tu sabiduría sea como tu sinceridad, creciente hasta la plena luz de la sabiduría divina, suficiente para este día.

Mark L. Prophet
Servidor de los Defensores

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